Actualizado: 19:03 - Jueves 29.07.2010
NOTICIAS | POLITICA
Si se puede evitar, no es un accidente
Por Carlos Leyba Todo lo malo que pasó y que pasa no fue eventual
LECTURA: | ENVIAR POR EMAIL | IMPRIMIR | PUBLICAR | COMPARTIR


 
Anterior Siguiente

Se abrieron demasiadas ventanas y los papeles corren el riesgo de precipitarse en el vacío. Resistida derrota electoral del kirchnerismo, sanción frustrada del DNU I y paralizada del DNU II. ¿Deterioro ambiental por accidente?
Discusión escamoteada acerca del origen, función y destino de las reservas; de la economía de la deuda, la deuda y su cancelación; del poder, su ejercicio y su para qué; de dónde vamos y adónde queremos ir.
Sin saldos comerciales favorables no hay esta acumulación de reservas.
¿De dónde proceden los extraordinarios saldos de la balanza comercial que han sido esenciales -junto con el default, la devaluación, las retenciones y la renegociación de la deuda– para la recuperación y el logro del superávit fiscal con expansión del gasto público? De la soja.
“Sin soja no hay paraíso.” Durante la gestión K, la superficie sembrada pasó de aproximadamente doce millones a 19 millones de hectáreas. La balanza comercial exitosa es la consecuencia de un creciente monocultivo con derivaciones sociales, económicas, culturales y ecológicas, buenas y malas, que deben computarse en la lista de costos y beneficios. No se debe elogiar resultado sin explicitar causas y consecuencias; beneficios y costos que se insumen. En lo agrario estamos en un viaje al monocultivo y en las exportaciones a la concentración y primarización. Ni concentración, ni primarización, ni monocultivo son objetivos reivindicados por ninguna fuerza política. Pero están.
El pensamiento económico progresista coincide en un perfil productivo y exportador, basado en la industria manufacturera para lograr altos niveles de empleo y de salarios para mejorar la distribución del ingreso. No se puede hablar del destino de las reservas sin hablar del origen de las mismas. Para comprender dónde estamos hay que hablar del final y del principio.
¿Cómo llegan las reservas llegan al Banco Central (BCRA)? Compradas al mercado con emisión de pesos, acreditaciones como las de los Derechos Especiales de Giro por la membresía en el FMI, préstamos como los del Banco de Basilea y disposiciones del Central acerca del encaje obligado a los bancos comerciales por sus depósitos en dólares, etcétera.
Cuando la emisión monetaria, básicamente por compras de divisas, excede, a criterio del Banco Central, la demanda de pesos de los particulares, el BCRA mediante colocaciones de títulos ad hoc en el sistema, esteriliza el “exceso” (“tipo de cambio administrado”). En el Central, las reservas son un Activo cuya contrapartida es una “obligación” o Pasivo. El Central
-excepto en el más estricto régimen de Caja de Conversión o Convertibilidad in extremis- puede emitir pesos que no impliquen la contrapartida de la incorporación de reservas. Por ejemplo, adelantos al Tesoro a cambio de obligaciones; o lo que ahora está ocurriendo, monetizar las utilidades contables del Central derivadas, por ejemplo, de la mayor cotización de las reservas.
No se asombre: está vigente la convertibilidad pos devaluación. Por eso, el Gobierno habla de “reservas excedentes” que designan aquellas que exceden el equivalente en dólares de la Base Monetaria en pesos.
¿Cuál es el destino de las reservas? Para el Gobierno, es garantizar la Base Monetaria (convertibilidad) y por lo que excede, quiere usarlas para la cancelación de la deuda con el FMI y organismos internacionales; y ahora, a partir de la gestión de Amado Boudou, para cancelar deudas con los acreedores privados. El primer argumento es que las que son “excedentes respecto de la convertibilidad” perciben intereses infinitamente menores que los que habría que pagar por créditos externos para cancelar las obligaciones.
El segundo argumento revela que (a) no estarán los fondos en pesos en las arcas públicas para pagar (escaso o nulo superávit fiscal) y (b) que habría que acudir al gravoso crédito externo para pagar las obligaciones (alternativa de más deuda).
Vía DNU I y II el Gobierno expresó que no sólo es necesario y conveniente usar esas reservas baratas para pagar y no endeudarse caro, sino que es necesario “apartar” de una sola vez, en una cuenta ad hoc (llamada Fondo), todos los dólares que se utilizarán para pagar “en cuotas” a lo largo del año. Lo que está detrás de esa decisión “de una sola vez” es un efecto de marketing en el marco de (c) abrir el segundo canje para los holdouts (que revoca la decisión K de “no te pago salvo por decisión de la justicia”) cuyas condiciones mejorarían por la manifiesta voluntad de pago que surgiría de la constitución del Fondo; y (d) salir al mercado de deuda ya que, la acumulación del fondo para pagar, daría las garantías de confianza para prestarle más y más barato a nuestro país.
La discusión actual es acerca del destino de todas las reservas. Por obra del modelo de sojización -la Argentina, el “sojero” del mundo oriental duplicado del que fuera “granero” del mundo occidental- hay garantía de abundancia de dólares que ingresan y que -a pesar de la fuga, que ahora es de mil millones de dólares mensuales- hacen inevitable que el Central compre dólares para que su cotización no caiga y así contribuya al derrape de lo que ha resurgido de industria después de la devaluación. Dos fenómenos: o el peso se revalúa aún más, y ya sabemos lo que pasa, o el Central compra lo que la fuga deja. Con fuga y todo, en doce meses, el Central deberá y podrá comprar más o menos los seis mil millones que se piensan para el Fondo. Si hay Fondo, las reservas volverán a ser de 48 mil millones a fin de año y, si no hay Fondo, deberán ser más, excepto que (a) el Gobierno le compra dólares con pesos de otras cajas (que ciertamente puede obtener) o que (b) se habilita un proceso de crédito (el Fondo es eso) al Tesoro pari passu con el pago de la deuda. Son muy pocos los que creen que sea irracional, insensato o peligroso usar (cualquiera fuere la forma) reservas (consideradas “excedentes” o no) para pagar la deuda (en última instancia, endeudarse barato con el sistema financiero a través del BCRA). Sin embargo, otros, entre quienes se cuenta Fernando “Pino” Solanas, consideran que antes de pagar hay que auditar o que, en todo caso, hay que auditar la deuda -tampoco parece irracional, insensato o peligroso- y responsabilizar penalmente a todos los que pagaron o renegociaron la deuda sin auditarla.
Pero, además, Solanas y Daniel Carboneto -asesor económico de Hugo Moyano- sostienen que las reservas deberían ser usadas para capitalizar (no financiar) un programa de recuperación de las industrias básicas para la que hemos demostrado habilidad desde hace años (ferroviaria, naval, etcétera). Eso tampoco parece irracional, insensato o peligroso. Mediante una corrida de la Matriz de Insumo Producto se puede verificar sin demasiada dificultad y con pocos supuestos, más sólidos si se trata de industrias exportadoras, que con cada proyecto de inversión de mil millones de dólares, se produce un incremento de uno por ciento del PBI para siempre. Es evidente que no hay mejor garantía para “los mercados” y -lo que es mucho más importante- para la sociedad, que un incremento estable del nivel del PBI.
Para poner ahora las cosas en su justo punto, la cuestión esencial no son las reservas del BCRA sino el saldo del comercio exterior colosal que se ha dilapidado a manos de la fuga en estos años de recuperación y crecimiento económico. Las cifras son conocidas. En estos años han salido del sistema financiero decenas de miles de millones de dólares: en 24 meses, a partir de la crisis del campo y la internacional, se fugaron 45 mil millones de dólares. Lo que se fugó, en un país en el que es legal comprar dos millones de dólares por persona y por mes, es ahorro. Es el saldo entre lo que exportamos e importamos. Y entre lo que producimos y lo que consumimos. Y es ahorro que no se invirtió. Si se hubiera invertido en 45 proyectos de mil millones de dólares cada uno tendríamos un PBI -para siempre- 45 por ciento superior al actual y estaríamos con demanda excedente de mano de obra y crecimiento sostenido de los salarios. Otro país. Los países cambian sólo por lo que invierten en educación, salud, bienestar, fierros y productividad. El shopping y las Torres de Puerto Madero son gastos que es difícil asimilar a inversión y productividad. Productividad cero.
Pero además de la increíble oportunidad perdida, derivada del boom sojero, el ahorro que se fuga produce una filtración y pone a la economía, dejamos las demás variables constantes para analizar el fenómeno, en una tendencia declinante respecto del período anterior. Y de ahí que, efectivamente, por el modelo de abundancia de dólares sojeros y fuga posterior, sea necesario que el Estado le dé bomba a la demanda efectiva con más gasto público. Eso tampoco es irracional, insensato o peligroso.
Lo que sí es irracional, insensato y peligroso es que el Gobierno y la oposición, no tengan ninguna iniciativa racional, sensata y de seguridad para impedir que se produzca la fuga o atraer el ahorro a la inversión. Es sencillamente imperdonable. “Si se puede evitar, no es un accidente.” Presidencia de la Nación.
Y aquí se resume el debate que está detrás de todo y que ha volado por la ventana en este vendaval político. La recaudación es por definición escasa respecto de los gastos (más allá de desprolijidades e improductividades) porque el Estado Nacional -si mantiene el objetivo del pleno empleo- está compelido a sostener con gasto la demanda efectiva a causa de la ausencia de inversión que genera la fuga de ahorro. Carga agua en un tanque que nunca llega a lleno porque tiene un agujero legal y tácitamente establecido. Para “tapar” el agujero se pueden ejercer varias estrategias: zanahoria, garrote o abrazo. La única que es definitivamente inútil es “el garrote”. Nadie hace tomar agua a un caballo que no quiere.
Hablar de las reservas sin hablar de la fuga, hablar de la deuda sin hablar de la fuga, es tomar el rábano por las hojas. Y hablar de la fuga sin hablar, en serio, de un modelo económico es hablar porque el aire es gratis. Un modelo económico es definir acumulación y distribución. Y el modelo sojero con fuga, que es el que estructuralmente nos rige, digan lo que dijeren, es un modelo de desacumulación y regresión distributiva, como lo señala, sin discusión, la necesidad y estructura del gasto público tal como se ejecuta.
La economía de la deuda es el otro lado de la economía de la fuga, porque la deuda denuncia carencia de recursos propios y la fuga es la causa de la desaparición de esos recursos. Pato o gallareta las cifras de la deuda son iguales a las de la fuga: es el mismo agujero en el tanque, pero mirado del otro lado.
En medio de la batahola hay una discusión acerca del poder, su ejercicio y para qué se tiene. El kirchnerismo está acorralado en el Congreso. Pero no significa que haya desaparecido. Ninguna mayoría regimentada lo ha reemplazado. También le han tocado varias tarjetas amarillas en el Poder Judicial.
La decisión implícita en el DNU II fue evitar el Congreso y sorprender al Poder Judicial y ejercer el poder en soledad desde el Ejecutivo y desde allí gobernar sin nuevas leyes (ni DNU) y con veto, suponiendo la imposibilidad de los dos tercios de la oposición. El Gobierno ha sufrido en pocos días varios accidentes que sugieren que ese camino no está del todo habilitado y no parece que sea racional, sensato y seguro transitar por allí.
Este dilema del poder y su ejercicio nos retrotrae a la cuestión de la identidad política, y hacia dónde vamos y hacia dónde quisiéramos ir. En política, la identidad, finalmente, la brinda lo que hemos hecho. Se revela al final del ejercicio del poder. Justamente porque, en su acepción más rica, poder es “poder para cambiar”. Y cambiar implica tránsito.
En este viaje la cuestión del gasto público, su financiamiento y su estructura; la cancelación de la deuda (hay mayoría para cancelarla aunque haya una mayoría para auditarla) y su financiamiento con reservas (en ciertas condiciones puede generarse una mayoría para ello) y el debate central sobre la fuga, la huelga de inversiones y la sustitución del modelo sojero por el de industrialización exportadora (que puede generar otra mayoría) no son independientes. Hay un error de base en pensar que lo fueron alguna vez y que no responden a un sistema. O en pensar que no requieren una definición sistémica.
El Gobierno sigue siendo el actor principal. Pero la parte del monólogo pasó y ahora se requieren muchos actores y hay que poner en claro el argumento.
Todo lo malo que pasó y que pasa, no fue un accidente y, como dice la Presidencia, “si se puede evitar, no es un accidente”. ¿Qué lo evita? ¿El garrote? En sí mismo es un accidente. ¿La zanahoria? Como nunca alcanza para todos, puede provocar un accidente ¿El abrazo? Es lo único que abre la posibilidad de evitar el accidente.

Envianos tus comentarios
Comentarios (3)
alfredo feliziani Osky, yo mismo escuche por radio La Abana reflexionar a Fidel Castro que
defoltear (no pagar) la deuda cubana fue un error fue en la década del 80
no recuerdo bien pero que lo he oido lo he oido. alf
08/03 14:55
 
Denunciar abuso
Osky "responsabilizar penalmente a todos los que pagaron o renegociaron la deuda sin auditarla." Acaso los mismos pondrán lo que se perdión Es justo condenarlos penalmente. Los chinos ya los hubiesen fusilados y no los critico. Es un aliciente que se condene a los genocidas pero los muertos no vuelven. No nos equivoquemos. Pino Solanas tiene un discurso obsoleto e impracticable. Las deudas se pagan;si o si. de lo contrario vamos al VERAZ como tiro. Negociarlas es otro cantar. Si toda América Latina tuviera decenas de fidel Castro seguro los mandaríamos al carajo pero la realidad es otra.
07/03 18:44
 
Denunciar abuso
mario daniel demasiados peros. leyba habala del fondo de cuestion entre oficialismo y oposicion. sin dejar claro que, lo que pasa hoy en el pais, esta no es una puja de ideas sino una lucha por el poder y a ver quien se queda con la torta. mas claro echale agua. leyba muy enredado lo tuyo.
06/03 09:30
 
Denunciar abuso
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan.
Nombre Email
Comentario
  Ingrese el código:


Más leídas Más recomendadas Más comentadas
1. Los creadores del sitio Taringa!
2. Ellos tienen un plan
3. Elecciones 2011: ¿40 a 30, o empate técnico más 20?
4. No te pierdas buscando el Paraíso. Y no maldigas al país sin limpiarte los dientes.
5. El plagio de uno mismo, el plagio de los otros y el plagio de los culos
Deseo recibir:
Edición Impresa En "Off"
 
Quienes Somos | Contacto
    DebateGoogle
Lea Revistas
    Copyright 2010 Revista Debate - Todos los derechos reservados