Actualizado: 17:21 - Sábado 04.02.2012
NOTICIAS | ECONOMIA
La economía resiste
Por Carlos Leyba La Argentina primaria es uno de los pilares fundamentales de la resistencia económica
LECTURA: | ENVIAR POR EMAIL | IMPRIMIR | PUBLICAR | COMPARTIR


 
Anterior Siguiente

Peter Drucker decía que pasamos de la “era de la economía” a la “era de la sociedad”. La frase “es la economía, estúpido” ya no tendría el mismo peso, y “es la sociedad, estúpido” pasaría a ocupar su lugar. Resuenan ecología, seguridad, nuevos derechos. ¿Economía y sociedad desconectadas? La inseguridad afecta a la economía y ciertas actividades a la ecología. ¿Existen situaciones en las que la conexión es débil como para aislar a ambas? ¿Sería el caso de algunos derechos?
Los números de la economía en orden a la opinión pública acerca del Gobierno nos dicen que la economía resiste. Nada debilita el peso positivo de la economía.
Desde la política, entendida, lamentablemente, como el arte de obtener o mantener “el poder”, la economía resiste.
Néstor Kirchner, seguro de la resistencia de la economía hasta las elecciones, ha tirado sus redes en el mar de la sociedad. Va por aquellos de las minorías que hoy no están sumados. El ideario “progre” abrazó esas minorías cuando trocó socialismo por “cultura liberal anglosajona”. 
Primero fue por la igualación de matrimonio hétero y homosexual, proyecto de Vilma Ibarra, que dormía hace años. Tal vez, irá por la legalización del aborto y del consumo de drogas. Los que postulan estos cambios son militantes. Seguramente, minorías cohesionadas. Pueden llenar plazas y medios y lograr apoyo de gran parte de profesionales de medios de comunicación y del espectáculo. Multiplican sus voces. Difícil saber qué población avala sin pasar por plebiscito. Esas militancias, algunas de ellas alejadas del Gobierno por cuestiones estéticas de cierto peronismo al que Néstor se ha abrazado, irán por la fórmula K en 2011. Ocurrirá a pesar del voto favorable que a esas demandas brindaron y brindarán muchos opositores. Ellos no suman esos votos porque Kirchner sea el artífice.
La iniciativa oficialista ha ocupado el terreno de la cultura. Y ha fisurado la débil amalgama de la oposición: desde Elisa Carrió a los desdibujados líderes radicales; desde Pino Solanas a Mauricio Macri, las cabezas opositoras se han sumido en el oficialismo. El líder de derecha Macri, consagrado por el oficialismo, se ha declarado a favor de la ley del matrimonio homosexual y seguirá, por las mismas razones, con el aborto y la droga. La oposición quebrada. Incólume el oficialismo. Aquellos legisladores oficialistas rebeldes en el alma, optaron por la abstención, la ausencia, el silencio o el traslado del propio cuerpo a China. Sin el voto opositor no hubiera sido ley.  En este clinch, oposición despatarrada y oficialismo triunfante. El líder crece a los ojos de sus seguidores. Alicia Kirchner, en su acto, así lo ratificó. 
Dicho esto, ¿qué significa que hay conexiones débiles que implican aislamiento entre “sociedad” y “economía”?  Las minorías beneficiadas reconocen el liderazgo K, a pesar de la eventual resistencia a cierta estética del peronismo que K abraza. La “afiliación”. 
La que resiste es la base que sigue siendo la economía.  En “la política entendida como mantener el poder” la economía resiste cuando está en territorio de “la fiesta”. Y hoy, aun para lectores sesgados que miran el ojo tuerto de la realidad, la economía está en el territorio de la fiesta que ocurre cuando domina el consumo entusiasta. Para que haya fiesta no es necesario que todos estén en ella. Basta que la mayoría tenga expectativas de acceder.

Digresión. En el capitalismo, no todos  entran en la fiesta o no al mismo tiempo o no todos llegan a la mesa de postres. Sistema con desigualdad congénita. Se puede aplacar. La tendencia es firme. No todos los capitalismos son iguales: una foto permite comparar algunos parámetros convencionales. Ningún capitalismo está en estado estacionario, todos se mueven respecto de esos parámetros convencionales: es la película de progresos y decadencias. Cuando hablamos de “la fiesta” hablamos de “la foto”. No de la peli. Y de esa misma foto comparada con las inmediatas anteriores o un tramo corto de la película.  “La fiesta” tiene el carácter de lo inmediato, que es una mezcla de lo próximo y lo veloz y aquello que no requiere mediación. “La fiesta”, en economía, conserva el carácter de momento y exalta la vocación y la fe en la continuidad. No hay en ella ni prevención ni cálculo. Se vive como permanente. Y aun cuando se tengan dudas de la continuidad, se vive como si no fuera a concluir nunca. Por eso, el boom del consumo alimenta el boom del consumo.
Volvamos a la economía que resiste. Hay fiesta. El consumo crece. La foto. No todos están en ella. Pero las expectativas de los que están afuera se mantienen vivas. Hay un caso especial propio de las economías estructuralmente atascadas: muchos de quienes no están en la fiesta desertan de intentar ingresar y comienzan a formar un escenario de externalización. Es otro tema. Pero por eso no perturba. ¿A eso no se refiere Drucker cuando habla de la era de “la sociedad”?
 La economía argentina resiste con un ritmo de actividad que crece por encima del diez por ciento y que puso a la actividad económica al nivel más alto previo a la recesión macha que sufrimos entre fines de 2008 y hasta avanzado 2009. Ésa fue consecuencia de la crisis del campo, la sequía y la crisis internacional. La situación actual es de recuperación y, por recuperar, es de crecimiento. Otra vez el “yuyo” fue el motor de la expansión del PBI por una nueva cosecha “récord”. La Argentina primaria es uno de los pilares fundamentales de la resistencia económica que fortalece la imagen positiva del Gobierno. Paradojas criollas: los productores agropecuarios generan con su producción simpatía política hacia el Gobierno, a pesar de que el Gobierno les profesa una antipatía que le reporta el refuerzo de las simpatías políticas que dispone. Criollo: “Poleo poleo porque te quiero te aporreo”. 
La industria automotriz, el sector al que Cristina le profesa la mayor simpatía, crece triplicando al resto de la industria. Conclusión: la clave de la resistencia del lado de la oferta es la salud de los sectores sobre los que pesa la exportación. La agricultura, la metálica básica y la industria automotriz. Crecen a ritmo boom acompañados del impulso de la expansión brasileña y china. Los demás sectores de la industria -textiles, caucho, metalmecánica, etcétera-, que tienen baja vinculación exportadora, crecen por debajo del promedio de la economía. 
 
¿Y la fiesta? La oferta exportadora  financia la fiesta. La fiesta es el consumo creciendo a una tasa que difícilmente sea menor al ocho por ciento anual. Ritmo que no responde a un proceso sostenido de ampliación de capacidades y que es acompañado por un incremento de las importaciones. La virtud de las commodities (su precio y volumen) es que, al generar un abundante saldo comercial externo, genera los dólares necesarios para importar todo aquello que la oferta local no puede abastecer por estar próxima a los límites de capacidad y cerca de la zona crítica de costos por el incremento de los mismos en dólares corrientes. Y la virtud del Mercosur es que, sin la industria automotriz, que Brasil empuja, los indicadores globales de la industria estarían mostrando una recuperación tibia y “la fiesta” no tendría el ritmo de oferta. La industria automotriz local, en la que la trama de la cadena está desbalanceada a favor de las terminales, tiene todavía un amplio margen de capacidad ociosa, y todo indica que, de continuar la expansión de Brasil, el ritmo de producción carioca seguirá adelante. El margen de capacidad ociosa es menor en casi todos los demás sectores productivos. La restricción de oferta no será un problema para la continuación de “la fiesta” sostenida por el consumo. Hay dólares para importar gracias a las commodities que hacen la conexión con la expansión del resto del mundo. Para sectores del oficialismo, sólo se trata de que aquello que viene de afuera no se convierta en una ola que arrastre a las personas al desempleo y que sirva para acompañar al consumo fuerte sin que los precios se disparen. La fiesta necesita que el empleo se mantenga y la inflación no se dispare.  Pero no hay noticia de una estrategia para ello.

La política se expresa en el presupuesto público que sostiene el consumo de manera directa (pagos de transferencia y subsidios) e indirecta con un importante programa de inversiones que abarca todo el territorio nacional. Todos los que están a cargo de gobierno, provincias y municipios, los líderes territoriales, podrán exhibir en estos meses una fuerte dinámica de inversiones públicas y de soluciones sociales largamente esperadas. La suma de todos estos elementos mantiene el clima de “la fiesta”.  Lo principal es que pueda continuar.
Eso requiere la inversión en equipo de reproducción imprescindible para hacer del crecimiento un círculo virtuoso sin solución de continuidad. Allí sigue estando el problema del que partimos. Por ejemplo, el acuerdo ferroviario con China, que le reportará a Franco Macri el cuatro por ciento de 9,5 mil millones de dólares, hasta lo que se conoce, no es el tipo de acuerdo que tienda a resolver el problema de inversión, sino que se trata de una etapa más en el largo período de la deuda para no invertir. A pesar de Franco y de sus consejos, la economía resiste. Y, con la anuencia de Mauricio, las minorías adhieren. Los Macri ayudan y la economía resiste.

Envianos tus comentarios
Comentarios (1)
mauricio Carlos, muy buena la nota, para profundizar los conceptos sobre todo el de fiesta=consumo no es sinomino de igualdad social. Respetuosamente me parece que la nota deberia ser más llana, mas accesible para el conocimiento de todos. De todas formas, lo importante Excelente !!
23/07 19:25
 
Denunciar abuso
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan.
Nombre Email
Comentario
  Ingrese el código:


Más leídas Más recomendadas Más comentadas
1. “El Grupo Clarín es el cáncer moral más grave del país”
2. Los creadores del sitio Taringa!
3. “Soy la antikirchnerista que los kirchneristas aman odiar”
4. Elecciones 2011: ¿40 a 30, o empate técnico más 20?
5. No te pierdas buscando el Paraíso. Y no maldigas al país sin limpiarte los dientes.
Deseo recibir:
Edición Impresa En "Off"
 
Quienes Somos | Contacto
    DebateGoogle
Lea Revistas
    Copyright 2010 Revista Debate - Todos los derechos reservados