Actualizado: 23:35 - Miércoles 08.09.2010
NOTICIAS | POLITICA
Todos somos peronistas-kirchneristas
Por Julio Godio La “revolución desde arriba” iniciada por el oficialismo enfrenta el pasado neoliberal y profundiza el rumbo nacionalista-neodesarrollista
LECTURA: | ENVIAR POR EMAIL | IMPRIMIR | PUBLICAR | COMPARTIR


 
Anterior Siguiente

Estamos frente a un fenómeno político-cultural de movilización de fuerzas renovadoras dentro del peronismo. No es la primera vez que esto ocurre. En los últimos cuarenta años ya ocurrió dos veces.
La primera, fue entre 1956 y 1959, cuando el peronismo, acorralado y perseguido, se reconstituyó desde las comisiones y cuerpos de delegados, resistió y construyó una Línea Maginot frente a la ofensiva militar oligárquico-liberal, que había usurpado el poder con el golpe de Estado de setiembre de 1955. Fue una resistencia cuyo núcleo duro era la clase obrera industrial. Miles de cuadros sindicales, hombres y mujeres del pueblo, se organizaron para construir una pared defensiva dentro de las fábricas. Los sindicatos peronistas sobrevivieron. El Partido Justicialista (PJ) se reorganizó. La gran consigna movilizadora de entonces fue el derecho de Perón a regresar al país. La gran línea de fuerza que dio soporte a este renacimiento del peronismo era la defensa del nacionalismo laborista dominante en el poder político durante 1945/1955.
La segunda vez fue la irrupción masiva de muchachos y muchachas que reorganizaron, entre 1969 y 1973, la Juventud Peronista. También esa experiencia se sustentaba entre los trabajadores sindicalizados peronistas pero, ahora, el gran motor movilizador eran esos jóvenes que soñaban que el regreso de Perón fuese el inicio de una revolución popular profunda. El mito impulsor de esos jóvenes era la realización del “socialismo nacional”. Miles de jóvenes de las clases medias, influidos por las ideas que guiaban a los procesos revolucionarios en Cuba, Vietnam, Argelia, y los sucesos del Mayo Francés, de 1968, fueron ahora los actores centrales. Se sumaron, nuevamente, delegados de fábricas, cuya simbología movilizadora consistía en subsumir en la figura de Perón las ricas y heterogéneas experiencias revolucionarias tercermundistas.
Esos jóvenes carecían del aplomo y la serenidad de la clase obrera industrial. El corazón los impulsó ingenuamente a creer que existía una situación revolucionaria en la Argentina. Se lanzaron a una lucha irracional y criminal dentro del propio peronismo. No tuvieron tiempo de experimentar derrotas políticas, que les hubiesen permitido entender mejor a este país. Terminaron suicidándose colectivamente al practicar el terrorismo urbano, lo que favoreció el golpe de Estado de 1976 y el plan genocida de la derecha político-militar en el poder. Entre los asesinados fríamente, la mayoría eran jóvenes peronistas. Pero había también de organizaciones guevaristas-marxistas.
En los años 1976/1983, la evidencia de que sólo se podía derrotar a la dictadura militar creando condiciones políticas favorables permite revalorar el papel de la democracia política pluralista. Esta conclusión no sólo sería válida en esos años para la Argentina sino para la mayoría de los países de América Latina que experimentaron dictaduras militares.
La dictadura militar argentina cayó de la peor forma. Acumulaba erosiones desde 1979 por la incipiente resistencia sindical y la emergencia de los movimientos de Madres de Plaza de Mayo. La irracional operación militar en las Islas Malvinas y la consiguiente derrota pusieron al desnudo a la dictadura militar terrorista. Renació la democracia política pluralista, sin exclusiones. Por fin, era el pueblo argentino el que se hacía cargo del valor de la democracia política, la vieja bandera liberal bastardeada por la aristocracia terrateniente conservadora.
Ahora, creo que estamos viviendo una tercera versión de la capacidad del peronismo de recrearse a sí mismo para afrontar el desafío de instalar en la Argentina una auténtica democracia económica, política y social. El fenómeno, sin duda, es una consecuencia del proceso de transformaciones iniciado por el kirchnerismo, a partir de 2003.
Ha sido el gobierno de Kirchner el que, concretando una “revolución desde arriba” decisionista durante 2003/2007, continuada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ha creado las condiciones para resolver el gran problema político que tiene pendiente: crear la organización político-social que represente y organice a una enorme fuerza sociopolítica que encuentre su cemento político-cultural en el peronismo-kirchnerismo.
En efecto, la resistencia feroz de las derechas (liberal y peronista) al kirchnerismo ha terminado por producir una reacción espontánea en la militancia política. La reacción se sintetiza en una demanda desde abajo de dotar al kirchnerismo de una herramienta político-partidaria apta para enfrentar el desafío de triunfar en las elecciones presidenciales de 2011. Miles de militantes, la mayoría peronista, pero también independientes, provenientes de partidos de izquierda, han concluido que la contradicción no pasa por la lucha estéril entre “pejotistas” y “no pejotistas”. Esta diferencia luce como anticuada e inconducente.
Un clima “gramsciano” pro kirchnerista comienza a recorrer las bases del peronismo. El peronismo es hoy un gran espacio en el que se debate hacia dónde ir. Jóvenes, y también viejos, se plantean la idea de Antonio Gramsci de que la verdad en política es siempre colectiva y que -con rigor historicista- se debe entender que una estrategia de superación siempre incluye una asimilación y reformulación de las grandes tradiciones nacionales. En este caso del peronismo, Kirchner ha captado la nueva situación, llamando en estos días a los jóvenes a ingresar al PJ y renovarlo “desde adentro”.
Es cierto que el peronismo kirchnerista no puede gobernar solo. Necesita aliados. Estos aliados, potenciales, o ya reales, aspiran con razón a elaborar plataformas y organización política propias. Está bien. El próximo gobierno necesitará formar mayorías parlamentarias. El transversalismo es una experiencia pasada y no repetible.
El peronismo, que refundó en 1946 el Estado-nación, es la gran matriz por la que han pasado, en estos últimos sesenta años, los debates más profundos sobre el destino de la Argentina. Hoy, nuevamente es el principal lugar para debatir el curso político del país. Este debate incluye como actores a la CGT, un sector de la CTA, los movimientos sociales, corrientes dentro de las Fuerzas Armadas y en las iglesias, la gerencia de las grandes empresas nacionales y extranjeras, etcétera. La inteligente idea de Perón de que “todos somos peronistas” toma nuevos bríos en el PJ, en medio de una lucha frontal entre el pasado neoliberal que intenta volver y la firme decisión de profundizar el curso nacionalista-neodesarrollista, vigente desde 2003.

* Sociólogo

Envianos tus comentarios
Comentarios (4)
Roberto David Rodriguez Que nota mas desagradable, incoherente, insultante. ¿ es sociologo ?, que manera de interpretar. Si muchos piensan así, estamos en el horno.
27/07 14:00
 
Denunciar abuso
balincho Ay, Godio, Godio, cada vez peor Asi que fué un suicidio colectivo??? Mira vos, que sencillo que habia sido!!!! Da mucha pena ver a intelectuales que alguna vez merecieron respeto, convertidos en verdaderos INTELECTUALUDOS...
26/07 16:31
 
Denunciar abuso
Jesús A. Me parece una ligereza hablar de terrorismo urbano cuando se hace mención a las gerrillas. Me Parece que es una aplicación de la teoría de los dos demonios, uno puede no estar de acuerdo con el camino de aquellos jóvenes pero de allí a decir que transitaron el camino que utilizaba el miedo, el terror, en lugar de entender que eran guerrillas y que los usaron el terror fueron otros. Me parece poco feliz la expresión.
Por otra parte, es claro que la visión del autor está construída desde una visión verticalista dado que habla de un sector de la CTA, sólo de un sector, supongo que es aquel que aceptaría subordinarse al PJ-K.
26/07 07:39
 
Denunciar abuso
Eduardo Totalmente de acuerdo. La sociedad esta volviendo a movilizarse esta vez tratando de defender un modelo economico, politico y social en contra de una desvencijada union de derecha que pretende volver a sumergirnos en el lodo del neolibelarismo mas terrible. Que folrezcan mil flores!!!!!
25/07 20:18
 
Denunciar abuso
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan.
Nombre Email
Comentario
  Ingrese el código:


Más leídas Más recomendadas Más comentadas
1. Los creadores del sitio Taringa!
2. Elecciones 2011: ¿40 a 30, o empate técnico más 20?
3. “El Grupo Clarín es el cáncer moral más grave del país”
4. Ellos tienen un plan
5. No te pierdas buscando el Paraíso. Y no maldigas al país sin limpiarte los dientes.
Deseo recibir:
Edición Impresa En "Off"
 
Quienes Somos | Contacto
    DebateGoogle
Lea Revistas
    Copyright 2010 Revista Debate - Todos los derechos reservados