Actualizado: 17:18 - Sábado 04.02.2012
NOTICIAS | POLITICA
Futuro incierto
Por Néstor Leone Los posibles escenarios para Mauricio Macri, según los analistas políticos Carlos Germano, Sergio Berensztein, Ignacio Zuleta y Hugo Haime
LECTURA: | ENVIAR POR EMAIL | IMPRIMIR | PUBLICAR | COMPARTIR


 
Anterior Siguiente

Movió Mauricio Macri. En una misma jugada pidió que la Justicia acelerara el trámite para tener en breve un juicio oral e instó a los legisladores de la Ciudad a que avanzasen con un juicio político para determinar sus responsabilidades en el ya famoso caso de espionaje, que lo tiene en apuros desde hace nueve meses. Y lo hizo, más allá de toda lógica judicial o política. Manotazo de ahogado o maniobra inteligente, el jefe de gobierno porteño decidió jugar a todo o nada con esta movida, en un intento de salir más o menos ileso de la andanada de argumentos en su contra que el juez Norberto Oyarbide esgrimió para procesarlo y que la Cámara Federal respaldó en fallo unánime. La necesidad de poner el centro de atención en su campaña presidencial y cortar la racha de malas noticias que complican sus posibilidades explica, en parte, la jugada. La posibilidad de acentuar su imagen como contracara de los Kirchner aparece como telón de fondo.
Se sabe: el macrismo tiene los números suficientes para mantener a raya a los sectores de la oposición que pretendan llevar hasta las últimas consecuencias las implicancias del juicio. Pero se pondrá a prueba. Ciertas internas que se agitan en tiempos de crisis, sumadas a algunos rumores de tropa propia con ganas de abandonar el barco y a la incertidumbre lógica de estos procesos, ponen en vilo a Macri y su círculo íntimo. No obstante, aventuran que un respaldo de la Legislatura podría sacarlo del ojo del huracán y, de paso, contraponer ese veredicto a los movimientos de una justicia que querrán emparentar aún más con los Kirchner, más allá de la peligrosidad que signifique o la irresponsabilidad institucional que esto implique. La idea, sostenida hasta el hartazgo, sigue siendo la misma: victimizarse, procurando señalar al kirchnerismo como causal de todos los males. Y esto, a pesar del cambio de táctica. Recorte de bigote incluido.
Lo que está por verse es si esta lógica de victimización permanente sigue dándole frutos y si, efectivamente, podrá enfilar la proa hacia las presidenciales. La aparición de opositores reconocidamente no kirchneristas que le apuntan con munición gruesa amenaza con cambiar el escenario y requerir de una estrategia más compleja. Los problemas internos y las desavenencias con viejos aliados complican más las cosas. Otra incógnita que resta develar es si Macri podrá salir fortalecido de esta situación o si, como muchos suponen, está camino a un callejón sin salida. Sobre estos temas, cuatro reconocidos analistas opinan para Debate y acercan sus puntos de vista sobre el futuro del jefe de gobierno y del mapa político de la Ciudad y del país.

VICTIMIZACIÓN
Para Sergio Berensztein, director de Poliarquía, la estrategia de culpabilizar a los Kirchner es vital para Macri, debido al alto grado de rechazo que concitan en el distrito que el hombre del PRO gobierna. “Hasta ahora, resultó. La imagen de Macri no se alteró en absoluto después del procesamiento en primera instancia y la sociedad no compró las acusaciones. Además, todos los enemigos que Kirchner eligió los convirtió en líderes de la oposición”, afirma el politólogo, aunque aclara que nada quita que pueda cambiar a partir de estos días, con el fallo de la Cámara. Pero cita otro elemento como factor importante para determinar el futuro de la relación entre el caso y la opinión pública: el rol de la oposición. “Que figuras como Elisa Carrió o Ricardo Gil Lavedra se hayan corrido y hayan dicho que el fallo es impecable, quizá, cambia las cosas. Le da más viso de seriedad al proceso judicial”, señala.
“Es tan difícil de demostrar que Kirchner manipula a los jueces como que Macri es el jefe de una asociación ilícita armada para cometer delitos menores. Que use el argumento es parte del juego”, dice el analista Ignacio Zuleta, secretario de redacción de Ámbito Financiero, quien, además, afirma que Macri está en su peor momento político y debilitado para cualquiera de los proyectos que encare de aquí en más, fueren las presidenciales o su reelección porteña. Asimismo, dice que ataca a Kirchner porque sabe que “su público” en el distrito está en contra de Kirchner en un alto porcentaje, pero sostiene, también, que la situación de debilidad por la que atraviesa puede hacer que la estrategia pierda peso.
Algo parecido dice Carlos Germano, director de Germano & Asociados. “La estrategia de culpabilizar a los Kirchner es crecientemente ineficaz”, sostiene, al tiempo que recuerda una premisa que no por obvia, a veces deba olvidarse: en política, cuando se tienen que dar demasiadas explicaciones significa que algo no está funcionando bien. Aun así, afirma que Macri sobreseyó bastante bien el procesamiento de Oyarbide, pero duda de que pase lo mismo con la ratificación de la Cámara. “Ahí, la situación entra en un terreno resbaladizo. El problema es que esto va a estar permanentemente en la tapa de los diarios o va a ser noticia constante, con todo lo que eso implica”, concluye.

CIUDAD O NACIÓN
La idea fija de Macri siempre fue presidir el país. Así lo reconocen quienes lo conocen desde los inicios de su carrera política y como lo ratifica hoy más de un dirigente de su círculo íntimo. Eligió la Ciudad como paso necesario para generarse una plataforma de lanzamiento en la vidriera política del país y para darle una imagen de gestión al alto conocimiento público que adquirió en su década en Boca Juniors. Ante esta situación de gravedad creciente, las aguas vuelven a dividir el PRO entre aquellos que prefieren verlo consolidar el proyecto en la Ciudad (el acecho de Fernando “Pino” Solanas y, en los últimos días, de Elisa Carrió en persona fungen como amenaza) y aquellos que reconocen que sólo puede salir de este laberinto hacia arriba, pidiendo pista en las presidenciales.
“Hay que ver si, en un contexto en el que no surge un líder de oposición claro, esto no es efectivamente el empujón que Macri estaba necesitando para terminar de ratificar sus credenciales y ser el candidato fuerte de cara a 2011”, plantea Berensztein, quien llama a no olvidarse que, a pesar de haber mejorado su imagen en los últimos meses, los Kirchner siguen siendo minoría social y mucha gente está buscando una alternativa. Respecto de la disyuntiva macrista de ir por la Ciudad o la nación, el hombre de Poliarquía, sostiene que todavía no es tiempo de definiciones y que no lo será hasta tanto no se sepa si el cruce feroz con los Kirchner puede fortalecerlo o si logra conservar (y, sobre todo, expandir) los aliados políticos más allá de la General Paz. 
A Hugo Haime, responsable de Haime & Asociados, le resulta complicado ver a Macri haciendo campaña presidencial con una causa judicial que le va a demandar más esfuerzos de los que un candidato puede ofrecer. Más aún si, como se prevé, los tiempos judiciales preservan su autonomía de los tiempos políticos. Por eso, terminante, señala que el procesamiento mismo, sin modificaciones en lo mediato, puede sacarlo de carrera. “Se tiene que hacer fuerte en el sector político que representa y hacer notar que el que polariza con Kirchner es él, aunque su situación política es difícil”, afirma. Aun así, sostiene que la presidencial es el único destino posible para Macri. De ahí, su juego a todo o nada. “La gestión de Macri en la Ciudad no es lo suficientemente buena para que pueda fortalecerse ahí. No veo un Macri ganador en la Ciudad”, concluye.
Ignacio Zuleta, en cambio, le ve más posibilidades en la Ciudad que en la nación. “Siempre he creído, y lo he escrito decenas de veces, que el proyecto más firme de Macri es ir por un nuevo mandato y hacerse más fuerte en la Ciudad, porque le ha encontrado el agujero al mate. Ha logrado que lo voten en Palermo y Barrio Norte, pero también en Lugano”, subraya, en concordancia con su estilo ya clásico. En cuanto al proyecto nacional, remarca las limitantes estructurales del PRO: su incapacidad para conformar una fuerza nacional y expandirse en más distritos.

ALIADOS
Muchos factores son los que, finalmente, van a determinar la suerte de Macri. Por lo menos, en términos políticos. Entre ellos, como se dijo, el tenor de la arremetida opositora, la fidelidad de la tropa propia (puesta en cuestión por la deserción de Daniel Amoroso y la ausencia curiosa de Cristian Ritondo en una semana clave) y el destino de las alianzas que el PRO ha sabido generar e interrumpir. Los desaires públicos de Felipe Solá y de Francisco de Narváez sirven de ejemplo.
No es novedad: Macri sigue pensando que el peronismo disidente no tendrá otra alternativa que ofrecerle la candidatura presidencial. A eso juega y eso espera. Es lo que sostiene Haime, por ejemplo, cuando afirma que una alianza de ese tipo es lo único que puede darle sobrevida política y cuando señala que, por necesidad, puede obtener un guiño de los peronistas federales. Aunque, claro, abre una incógnita: “Hay que ver cuánto del Peronismo Federal que antes podía pensarlo como candidato hoy lo quiere llevar como presidenciable”.
Germano, por su parte, también habla del tema. Señala las dificultades (casi irreversibles a esta altura) del PRO para encarar una elección nacional en soledad y de las pretensiones que se le conocen a Macri de que el peronismo disidente vaya a sus pies. Claro, se complica en este contexto. “El peronismo federal va a esperar a ver cómo sigue la cuestión. No creo que tome ningún tipo de resolución a los efectos de no apresurarse y no quedar atrapados ellos también en una situación que le es ajena”, propone como argumento y señala al tiempo que transcurra (tiempo politico, no judicial) como determinante.
Para Zuleta, en tanto, el peor escenario para Macri es que se exponga al desgaste de muchos meses de permanencia continua en la picota. Según su óptica, esto puede llevarlo a seguir perdiendo votos en la Legislatura y, al cabo de un tiempo, correr la suerte de Aníbal Ibarra. Las diferencias con el jefe destituido hoy son evidentes: 24 diputados a su favor, contra los cuatro que tenía Ibarra al momento de su juicio político. Pero, para Zuleta, ése sigue siendo un riesgo. Más aun cuando recuerda la fragilidad de las alianzas trazadas. A nivel local y, sobre todo, a nivel nacional. “Siempre fue complicada su proyección nacional, porque nunca terminó de conformar una fuerza nacional”, señala. Obviamente, esto hace más difícil la posibilidad de que el peronismo opositor vaya tras sus pasos.

Envianos tus comentarios
Comentarios (2)
elpera PRO cesado y todo el tipo sigue impune por la vida. Macri no vas a ser presidente nunca, poruqe tu proyecto de pais no es el que queremos la mayoría. El pro cree que haciendo una campaña diciendo que tienen un plan van a ganar las elecciones, un ejemplo claro es el Fransisco de Narvaes que no fue capas de hacer nada en mas de 4 años como diputado. Es una mentira....
Los K estan haciendo una buena politica mal que le pese a muchos. Aunque aclaro sempre hay cosas para mejorar y estos también deben reponderle al pueblo con hechos..
29/07 15:12
 
Denunciar abuso
jonacito mauri-presi- mauri presi-diario.de la estupidez y la soberbia nada es mas pro-
25/07 13:05
 
Denunciar abuso
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan.
Nombre Email
Comentario
  Ingrese el código:


Más leídas Más recomendadas Más comentadas
1. “El Grupo Clarín es el cáncer moral más grave del país”
2. Los creadores del sitio Taringa!
3. “Soy la antikirchnerista que los kirchneristas aman odiar”
4. Elecciones 2011: ¿40 a 30, o empate técnico más 20?
5. No te pierdas buscando el Paraíso. Y no maldigas al país sin limpiarte los dientes.
Deseo recibir:
Edición Impresa En "Off"
 
Quienes Somos | Contacto
    DebateGoogle
Lea Revistas
    Copyright 2010 Revista Debate - Todos los derechos reservados